El equipo necesario inicial para la toma de muestras de olores en un punto o superficie es variado y depende en muchos casos de los tipos de focos sus caudales, temperaturas y humedades relativas.
El proceso de muestreo consiste básicamente en almacenar aire contaminado en bolsas inodoras realizadas con un material especial que no absorbe olor, con el fin de que pueda ser transportado al laboratorio de olfatometría sin sufrir alteraciones para analizar la concentración de olor de la muestra.